Comportamiento del fuego en estructuras

La comparación resulta complicada porque depende de diversos factores intrínsecos al material, o extrínsecos como puesta en obra, tipo e intensidad del incendio, etc.

Pese a ello ofrecemos los siguientes procedentes de compañías de seguros que en principio han de considerarse totalmente independientes.

Hormigón

  • Prácticamente no resulta afectado por temperaturas inferiores a 300ºC. Comienza a deteriorarse a temperaturas superiores a los 380 ºC en periodos prolongados de tiempo. A los 400 º C se produce una pérdida de resistencia entre 15-25 %, según sea de áridos calizos o silíceos.
  • Por encima de los 800ºC, deja de poseer una resistencia a la compresión viable, y se debilitará en mayor medida al enfriarse cuando se apague el fuego. Para evaluar las temperaturas alcanzadas durante el incendio, pueden emplearse variaciones de coloración aunque éstas tienen un matiz subjetivo.

Acero

  • Sufre una importante pérdida de resistencia durante el incendio, a los 400 ºC se vuelve dúctil; a los 600 ºC se produce una bajada brusca de su resistencia debido a su elevado coeficiente de transmisión calorífico.
  • Su comportamiento es muy peligroso durante el siniestro por lo imprevisible.

En lo que respecta a incendios en entornos laborales, el tipo de incendio más común en las empresas es el eléctrico. Este tipo de incendios puede estar causado por un cableado defectuoso, circuitos sobrecargados o equipos que no se han utilizado o mantenido correctamente.

Otros tipos de incendios comunes en las empresas son los incendios producidos por fricción, chispas mecánicas, cigarrillos y fósforos, líquidos inflamables, falta de orden y aseo, llamas abiertas, corte y soldadura y superficies calientes.

Aunque la mayoría de las empresas toman medidas para prevenir los incendios y asegurarse de que están adecuadamente preparadas en caso de que se produzca un incendio, los accidentes siguen ocurriendo y muchas empresas pierden bienes valiosos o sufren lesiones como consecuencia de ello.